Relato breve: “Ayer”
27/07/08
Ahí estaba yo, sin saber que hacer ni decir, llorando tembloroso, asustado, cubierto de la más profunda impotencia… Ahí estaba yo, sintiendo en mi sien el frío cañón de un viejo revólver que mi esposa empuñaba.
Y ahí estaba ella, sin mediar palabra alguna, llorando también, y aún más asustada que yo; con miedo de no ser capaz, de echarse atrás. Mi mujer, mi vida…
El reloj de mi muñeca dejó de moverse, o al menos esa sensación me dio; todo se detuvo, mientras pequeñas gotas de miedo descendían por mi frente… Y ninguno de los dos abrió la boca… Yo era consciente de que merecía estar donde estaba, por lo que ni se me pasó por la cabeza pedir clemencia. Percibía su perfume, incluso cómo se aceleraba su corazón, cada vez más… podía sentirla a ella, su odio y desprecio hacia mí, su cólera.
Y entonces me desperté esta mañana, el asqueroso sonido del despertador me trajo al mundo real y, entre bostezos, dejé atrás ese horrible sueño. La luz me cegó por unos instantes, mientras me incorporaba lentamente. Ella estaba a mi lado, y aún dormía. Sin duda es la mujer más bonita que he visto nunca, soy un tipo afortunado. Preciosa y dulce, descansaba tranquila, abrazada a la almohada.
Pero a veces no tengo control, y ayer me pasé. No me importó que ella gritara y la golpeé una vez más, y otra.
Ayer me pasé.
Y ahora descansa tranquila.
sgm
Puedes dejar un comentario, o referenciar este post desde tu sitio web.


Responde
Leave A Reply