Relato breve: “Una mirada”
27/07/08
Y entonces pienso en todo lo que él me ha hecho, recuerdo que es el único responsable de que hoy mi vida sea como es, de que la felicidad haya marchado dejando lugar a la tristeza y agonía; y pongo mi cara de mayor desprecio mientras dejo que mi mirada penetre en sus ojos. Lo tengo ahí, delante, y siento que podría matarle sin ningún tipo de remordimiento, que sería lo más justo… que me aliviaría.
Él tampoco aparta la vista, y con un gesto gélido y desafiante me transmite la sensación de ser yo también el objeto de su odio. Su sospechosa sonrisa y la forma en que sus párpados cubren ligeramente sus ojos me hace darme cuenta de que él también siente ganas de golpearme, sin embargo, y al igual que yo, permanece inmóvil, como esperando que sea yo quien dé el primer paso para tener una excusa y desahogar toda su furia a golpes.
Pasan unos instantes y aparentemente nada cambia. Cada vez me cuesta más contenerme y siento que no voy a poder soportar la presión, y voy a lanzarme sobre él. Y al tiempo que mi ritmo respiratorio empieza a aumentar drásticamente, él también muestra un gesto algo distinto… parece que no va a permanecer quieto mucho más.
Sería capaz de matarle, es más, creo que sería la solución a todos mis males, deshacerme de él. Nunca he odiado tanto a una persona, y creo que cualquier barbaridad vista en las más sangrientas películas sería su perfecto castigo.
Sin embargo abro el grifo, dejo el agua caer mientras apoyo mis codos sobre el frío lavabo, empapo mis manos y froto con suavidad mi viejo rostro. Mientras algunas gotas recorren mi cara de arriba abajo, cojo una áspera toalla y me desprendo de la humedad acariciándola contra mi cara, respiro hondo y le vuelvo a mirar. Allí permanece él, en el espejo.
sgm
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