Trasteando con el iPhone 4
22/08/10
Después de todos los problemas que estaban teniendo las compañías de telefonía móvil para distribuir el iPhone 4 a sus clientes, al fin un amigo mío recibió su ejemplar ayer. Después de toquitear un poco el cacharrillo, quiero contaros mi experiencia y opinión.
Por fuera
El primer vistazo muestra un dispositivo bonito, manteniendo la elegancia de Apple. Los materiales están muy cuidados y, aunque me parece un poco pesado (en comparación, por ejemplo, con el iPhone 3GS o mi HTC Legend), resulta bastante delgado, lo que hace que apenas estorbe en el bolsillo.
Pero si algo destaca del nuevo iPhone es su espectacular pantalla. Aquí hay que reconocer que me quedé boquiabierto. Una pantalla con una densidad de pixels tan alta que son totalmente inapreciables; es como mirar una fotografía, y no la pantalla de un móvil, ¡es increíble!.
Por dentro
Manejar un iPhone siempre es una gozada; es fluidez. En este caso, además, la sensibilidad de la pantalla parece algo mayor que en las versiones anteriores, por lo que resulta más suave todavía la manipulación de imágenes y el movimiento por el menú y las aplicaciones.
Pero no todo es gloria y perfección. Ahora viene lo que no me gusta del iPhone, y de Apple en general; básicamente se trata de determinadas características de iOS. Utilizar un iPhone, ahora que estoy acostumbrado a Android, me hace recordar por qué abandoné Windows un día, en virtud de GNU/Linux. iOS no se parece a Windows; me refiero a que iOS está bien programado, pero sí que me recuerda a Windows en lo restrictivo que resulta. Es tan restrictivo que realizarle un Jailbreak resulta casi obligado, puesto que tal y como viene el teléfono de serie, no puedes hacer cosas como:
- Instalar aplicaciones que no estén en la AppStore. A lo mejor a algunas personas no les importa, pero a mí me gusta programar, y quiero poder distribuir una aplicación entre mis amigos sin tener que subirla a la AppStore y esperar a que pase la censura de Apple.
- Ver y ejecutar flash en páginas web. Esto es algo fundamental hoy en día; existen multitud de contenidos flash en Internet. No puedo entender que Apple quiera símplemente hacer imposible a sus clientes el acceso a dichos contenidos. No lo entiendo.
- Poner cualquier canción como melodía. Sí, parece mentira, y hasta ayer no sabía nada; pero resulta que en iOS sólo puedes poner de melodía una de las que vienen por defecto, y si quieres utilizar otra canción tienes que utilizar iTunes en el PC para hacerlo. ¡Qué vergüenza!
Otras cosas que un Jailbreak no cura, y que se deberían mejorar en iOS, son el sistema de notificaciones y la pantalla home. Aquí Apple debería aprender un poco de Android, en el que el sistema de notificaciones está muy trabajado, y en la pantalla home se pueden utilizar widgets que extienden las posibilidades del móvil.
Por tanto, el iPhone 4 que compras en la tienda creo que vale menos de lo que cuesta. Por menos dinero puedes hacerte con un terminal Android de los buenos, sin ese tipo de restricciones. Claro, que si no quieres instalar aplicaciones que no estén en el AppStore, y eres un usuario estándar que se limita a utilizar iOS con sus limitaciones, quizá un Jailbreak no te sea necesario… pero entonces creo que tampoco te sería necesario un iPhone 4. Pero bueno, cada uno decide en qué se gasta su dinero; por eso Apple está en la posición en la que está.
El antenagate
El gran y famoso problema del iPhone 4 es la perdida de cobertura, sobre todo en zonas con cobertura no muy alta, en el momento en que coges el móvil de forma corriente con la mano izquierda. Muchos dicen que no es para tanto, y otros creen que con una actualización de software se corrige –es imposible, puesto que el problema es a nivel hardware–.
Yo he podido comprobar el fenómeno, y realmente existe esa pérdida de cobertura cuando tapas un poco la esquina inferior izquierda. Lo que no sé es si durante una conversación telefónica, este fenómeno puede incluso llegar a cortar la llamada, pero si es así… es una gran cagada, teniendo en cuenta que un iPhone 4 es un teléfono –igual que un iMac es un ordenador, aunque Apple se crea tan especial como para no utilizar las palabras ordenador o teléfono en sus campañas–.
En resumen
En resumen, el iPhone 4 es un buen teléfono, pero siempre y cuando le hagas un jailbreak; de otro modo a mí se me queda bastante cortito, por las cosillas que os he comentado. Pero la problemática viene cuando vengo escuchando últimamente que Apple piensa anular iPhones que hagan jailbreak, porque es algo que ven realmente mal –mientras que yo lo veo necesario, por culpa de las limitaciones que imponen–. No es algo que esté confirmado, pero en tal caso, si se cumple el rumor, el iPhone me dejaría de parecer lo medianamente interesante que me parece.
Como ya dije, abandoné Windows hace tiempo en mis PCs, y hoy en mi bolsillo prefiero un Android medio bueno que el mejor de los iPhones. Unos estarán de acuerdo, otros no; pero es mi opinión.
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